El bypass gástrico laparoscópico es una
técnica mediante la cual se disminuye el tamaño
del estómago de manera significativa, dejando
al paciente uno de capacidad que varía entre
los 15 a 30 ml , que se conecta directamente al intestino
delgado. Así, los alimentos pasan directamente
a él. Con ello se obtiene una sensación
de saciedad más pronta y se disminuye la absorción
de calorías.
Al comer menos, su apetito se reduce y se inicia la
pérdida de peso.
Esta cirugía puede realizarse tanto por vía
laparoscópica como por cirugía abierta
tradicional. Requiere de cirujanos especialmente entrenados
y no está exenta de riesgos por lo que se indica
en casos excepcionales en los que los tratamientos convencionales
no han dado resultado.
Las complicaciones de estos procedimientos son similares
a cualquier otra cirugía abdominal e incluyen:
sangramiento, infección y obstrucción.
También dependerá de las comorbilidades
asociadas y de la experiencia del cirujano. Sin embargo
estas cirugías no son menos seguras que otras
técnicas, y sus riesgos en general son menores
que el dejar la obesidad mórbida sin tratar.
El bypass gástrico permite una baja de peso consistente
de entre el 65 y el 70% del sobrepeso a los cinco años
de seguimiento.La mayor pérdida de peso ocurre
en el primer año después de la cirugía.
Las complicaciones asociadas a esta cirugía son
similares a cualquier otra cirugía abdominal
e incluyen: sangramiento, infección y obstrucción.
También dependerá de las comorbilidades
asociadas y de la experiencia del cirujano. Sin embargo
estas cirugías no son menos seguras que otras
técnicas, y sus riesgos en general son menores
que el no tratar la obesidad mórbida.